Este año, por mi cumpleaños, quiero convertirme en árbol o en bailarina de ballet.
Hoy es el Blog Action Day (www.blogactionday.org), un día en que todos los que tenemos blog -y nos apetece sumarnos a la idea- escribimos sobre un mismo tema. El tema propuesto para este año es algo tan original como una conversación de ascensor: el cambio climático. Deshielos, agujeros de capa de ozono, sequías, políticas post-Kioto y demás eructos de CO2 completan el desarrollo de la idea. 
¡Estamos de Enhorabuena! Ya llegaron los higos Turcos, el vino patero, los primeros aires de otoño y la Gripe Nueva. ¡Al fin! Ya podemos volvernos locos, escandalizarnos y temer por la innombrable porcina que se ha detectado en un señor de provincias de la Pampa que volvió de México antes de que cerrasen los aeropuertos. 1 caso y las mascarillas proliferan. 1 caso y la prensa escribe renglones en mayúsculas y el gobierno y la ministra de sanidad hablan de la imprudencia del país centroamericano. 1 caso y ya nadie recuerda el dengue, que sigue siendo epidemia allá, en las tierras del norte, dónde los afectados se cuentan por cientos, dónde el gobierno sí tiene responsabilidades y dónde la mejor vacuna es una buena alimentación y condiciones básicas de higiene. Por más que nos olvidemos de ella no dejará de ser letal, la desnutrición, digo, y la miseria a la que se ven avocadas millones de personas antes de nacer.
Primero de mayo y la crisis alborota a la clase obrera, las calles se llenan de gente, el rojo impera sobre cualquier color, se despliegan banderas y se escriben frases célebres en las paredes. Este año hay una que se repite más que las demás: Que la crisis la paguen los capitalistas. Es una buena propuesta, pero no se porqué, no la veo muy viable.